SPOILER ALERT: Tenemos que hablar seriamente de Stranger Things 3 y el Product Placement

SPOILER ALERT: Tenemos que hablar seriamente de Stranger Things 3 y el Product Placement

La serie de Netflix vista por 40,7 millones de cuentas desde su estreno el pasado 4 de julio rompió record con su tercera temporada, Stranger Things se vuelve legendaria.  El recuerdo de los ochenta está más vivo que nunca, la pandilla ha crecido y los personajes han evolucionado. Los hermanos Duffer nos entregan una historia que seguramente conmovió a más de uno, se jugaron por la emotividad más que por el suspenso al que nos tenían acostumbrados, y funcionó pues ya existe un cariño con estos entrañables personajes.

Ahora bien, hay asuntos de los que nadie está hablando; ¿Fui la única que se sintió bombardeada de publicidad? Aceptémoslo, no porque nos encante una serie dejaremos de ser objetivos, y para los que me digan que no entendí el concepto, permítanme aclarar algo; hay una gran diferencia entre los tributos y el Product Placement; un tributo muy claro sería el homenaje que le hacen al personaje de Termintator con el villano ruso, otro es cuando vimos cantar Never Ending Story, a Dustin y su novia, momento bastante incómodo en un momento tan importante, al menos para mí. Por otro lado el Product Placement (técnica publicitaria que consiste en la inserción de un producto, marca o mensaje dentro de la narrativa de un programa que es mostrado, citado o utilizado por los actores) lo vimos claramente en una de las escenas más cruciales de la temporada; sucede en el episodio 7, Eleven intenta localizar a Dustin, mientras Lucas abre una lata de The New Coke, (edición especial que Coca Cola lanzó en los años ochenta y que ha sido su más grande fracaso, saliendo del mercado a los 3 meses de su lanzamiento) “La original es un clásico. No hay duda, pero la nueva versión es más dulce, más audaz, es mejor”, esas son las palabras de Lucas antes de empezar una discusión con Mike sobre el refresco. ¿Qué pasaría si no existiera en la escena este diálogo? NADA,  porque es un comercial que nadie pidió y que no era necesario.  Vamos a los cameos, recordemos el episodio 2; Max y Eleven van de compras, vemos la línea original de ropa que lanzó GAP en esa década siendo modelada por las niñas. Aunque no mencionan la marca literalmente, sabemos que están en la tienda, es hasta el episodio 8, cuando son perseguidos por el Azotamentes en el centro comercial, que la marca es mencionada, Eleven dice “Hay otra forma de salir, por GAP” a continuación regresa el cameo a la tienda, haciéndola esta vez protagonista, pues se convierte en el escenario principal cuando el monstruo toma a un maniquí con la misma blusa que trae puesta Eleven. Demasiada publicidad infundada, parecería que la serie gira en torno a los patrocinios y no de la trama. ¿A qué quiero llegar con todo esto? La respuesta es simple pero al parecer vivimos en negación por el vinculo que hemos creado con tan carismáticos niños, sin embargo alguien tiene que decirlo: tanto comercial rompe con la línea narrativa, la deshace, la destruye en momentos decisivos y pierde el ritmo.

Me di a la tarea de contar las marcas que forman parte de la escenografía, son un total de 43, una locura para 8 capítulos y es comprensible ver su presencia, siempre y cuando sea en segundo plano.  Sabemos que mostrar aquellos logos retro de esa época forman parte del universo de Stranger Things y nos guste o no, esas marcas llenan de nostalgia a muchos de sus fans (target). La parte del tiempo la historia ocurre dentro del centro comercial Starcourt, es lógico ver tiendas, sin embargo, no haría mucha diferencia si decoraban con marcas inventadas, pero en fin, ya sabemos que con dinero baila Netflix, digo el perro.

Esperemos que la próxima temporada se concentre en rescatar esa esencia de la primera temporada, la que se ganó el corazón de millones y ojalá deje de servir como un vil escaparate.

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