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El Remedio es

La vida se juega en un lance afuera del ring

29 febrero, 2020

La vida se juega en un lance afuera del ring. Una salida en tope de La Sombra sobre el Último Guerrero, quien con el impacto cayó sobre un aficionado sentado en las primeras filas, provocó que el afectado le aventara cerveza al esteta lagunero, quien en respuesta le soltó un puñetazo.

Un caos, que para evitar demandas y mayores problemas, motivó al Consejo Mundial de Lucha Libre a instalar una barda de protección alrededor del cuadrilátero de la Arena México.

Ya son varios años de una decisión que no gustó a los estetas, pues decían, tenían que cambiar su manera de trabajar para evitar la barda cuando salían en lances arriesgados lejos del entarimado.

El debate volvió a abrirse, luego de que el Valiente impactará su cabeza tras un tope que pegó directamente sobre el rudo Euforia.

Tras el percance, el esteta terminó en el hospital debido a una conmoción cerebral. Se descartó un mayor daño y fue dado de alta, con al menos dos semanas fuera de actividad en los encordados.

Pero la lucha sigue y sus colegas se volverán a jugar la vida este viernes sobre el mismo escenario, como dicen, el ‘show debe continuar’. “La barda es una protección, porque a pesar de que te des un golpe en ella, es una barrera que protege a la gente, antes era demasiado riesgoso, tanto para la gente como para nosotros”, advierte el Hijo del Villano III.

Heredero de uno de los luchadores más arrojados sobre el ring, el junior no escatima tampoco en su labor sobre el enlonado. “Nuestro trabajo es un deporte de alto riesgo, y subimos a darlo todo para entretener al público, y al hacer eso, no me interesa si me lastimo o caigo mal, porque me voy a sentir bien haciéndolo y la gente también”.

Postura que comparten los laguneros, Blue Panther Jr. y Black Panther, quienes crecieron viendo a su padre romperse el alma en los cuadriláteros. “El único cambio es que sin barrera estás en más contacto con la gente, pero estamos concentrados en lo que hacemos. Cuando andamos en otras arenas, solo tenemos un poco más de precaución para no chocar con la gente”, dice el encapuchado azul.

Y su hermano, de incógnita oscura, ataca. “Es un mal necesario, es preferible chocar en la barrera que hacerlo en los brazos de las butacas. Una protección para nosotros y para el público, porque en un tope, si la barda no está, se hubiera pegado en el brazo y hubiera sido peor. Es magnífico que esté la barda por que me detiene, si el compañero no lo hace, la barda va a estar ahí”.

Aunque no todos piensan igual.

“Es una arma de dos filos, sirve de protección para el público pero es un riesgo para el luchador. No es la primera vez que se han lastimado por miedo a la barda, han caído con el estómago o las piernas. Desde mi punto de vista si es un riesgo la barda. Al público le encantaba esa interacción con el luchador, ahora ya no la tiene, al menos en la Arena México”, lamenta el Pequeño Pierroth.

Idea que avala sin temor el Halcón Suriano Jr. “Para mi es muy riesgosa la barrera de protección, al lanzarme afuera del ring con velocidad, porque muchas veces en un salto mortal hacia afuera, y las rodillas o espinillas siempre topan en la barrera. Si el rival no te agarra, te estrellas contra una pared”.