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El Remedio es

50 años del sistema de transporte colectivo

30 marzo, 2020

Este año, se cumplen los 50 años de la inauguración y puesta en marcha del Sistema de Transporte Colectivo, mejor conocido como “el metro” de la Ciudad de México.

Quienes vivimos en esta gran urbe y somos usuarios de forma cotidiana, sabemos la importancia de este sistema y para quienes no viven aquí y van a venir de visita, al menos deberían de subirse una vez y vivir la experiencia de usar este transporte y que “no le digan y no le cuenten”

En la capital del país, se ha convertido en el medio de transporte más usado entre los capitalinos, por la gran cantidad de estaciones, transbordos y su costo resulta accesible para población ya que cada viaje tiene un precio de $5.00 y hay cuotas de gratuidad para adultos mayores, personas con capacidades diferentes y para los estudiantes el cobro por viaje es un poco más económico.

Actualmente cuenta con 12 líneas con un total de 195 estaciones, las cuales prácticamente recorren toda la Ciudad de Méxio, aunque hubo algunas líenas que estaban proyectadas a llegar a más zonas de la capital o incluso del Estado de México, pero quedaron inconclusas por diversas situaciones.

Esta “limosina naranja”, llega a transportar a más de un millón de pasajeros todos los días, lo cual lo convierte en unos de los sistemas de transporte masivo más grandes a nivel mundial.

A pesar de todas estas cifras y de la importancia que tienen en temas sobre la movilidad de miles de personas y ser eficientes, este sistema de transporte en muchas ocasiones causa problemas a los usuarios cuando llegan a fallar los trenes, hay lluvias o algún incidente en las estaciones, lo cual genera retrasos en el servicio y la molestia de los usuarios y más en horas de mayor afluencia.

Algo que caracteriza al metro, es la presencia de los vendedores mejor conocidos como “vagoneros”.

Para mucha gente, les es molesto la presencia de estas personas por la basura que dejan en las estaciones por la venta de sus mercancías, que complican el paso de los pasajeros en las estaciones o incluso al interior de los vagones, los que traen bocinas con música a todos volumen.

Pero seamos sinceros, por mucho que sean molestos para los usuarios, si se han subido al metro, ¿A poco no les han comprado algo? Porque la variedad de productos que tienen a la venta es tan variado, que va desde chicles, paletas, chocolates, palanquetas, pequeños juguetes, maquillaje, broches para el cabello, mp3, cargadores, audifonos, libros, memorias USB con precios que van desde $3.00 a los $50.00

Tambien encontramos a los artistas callejeros, hay muchos que cantan y tocan instrumentos y lo hacen muy bien y que incluso llevan sus tarjetas por si alguna persona se interesa en sus servicios y otros que definitivamente el canto no es lo suyo y a pesar de ello, se ganan unas monedas.

Y tocando este tema de ganarse unas monedas, están los que piden “alguna moneda que no afecte su economía” en este caso, uno ya no sabe si en verdad necesitan de la caridad de las personas o ya es un negocio, pero este tema lo dejamos aquí, porque genera mucha polémica.

Quienes viajan seguido en el metro, saben de lo que estoy hablando.

El metro tiene cosas positivas, pero también muchas negativas sobre todo con lo relacionado a temas de seguridad y a pesar de que se han implementado programas de vigilancia dentro y en las inmediaciones de las estaciones del metro, aún hace falta mucho por hacer.

¿Y usted, estimado lector, cuál es su opinión sobre este sistema de transporte colectivo? ¿Cuáles han sido sus experiencias? Cuéntenos sus impresiones, porque sus vivencias son parte de la historia de la “limosina naranja”.